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Las compañías informáticas y las ligadas a nuevas tecnologías como la inteligencia artificial y el big data acaparan el protagonismo junto a las fintech y proptech, las marcas nativas digitales y las ‘start up’ que innovan en salud, agricultura y transporte.

Poner en marcha un negocio siempre genera incertidumbre. Sin embargo, hay factores que contribuyen a incrementar la probabilidad de éxito. Uno de ellos es lanzar la empresa dentro de uno de los sectores de moda del momento. Esto supone varias ventajas. Por un lado, estos sectores estrella destacan por su potencial de crecimiento y la escalabilidad de los modelos de negocio. Además, la demanda de este tipo de servicios (o productos) está al alza. En consecuencia, figuran entre los que más gustan a los inversores profesionales, como los business angels y el capital riesgo, lo que facilita la obtención de financiación.

Aun así, el emprendedor debe recordar que no todo el monte es orégano. Por más que el sector figure entre los más atractivos, la start up sólo puede triunfar si parte de una idea de negocio que aporte valor añadido al mercado y que sepa desmarcarse de la competencia.

Software

Es el sector protagonista en estos momentos y también el favorito de los inversores, que no quieren perderse el nuevo Google o Salesforce. La mayoría de los business angels cuenta con empresas de software en sus carteras (en concreto, el 56%), según datos de la AEBAN. Y la informática supone también uno de los sectores favoritos de los fondos de venture capital. El volumen de inversión en tecnologías de la información ascendía a 116 millones en 2018, un 63% más que un año antes. Las compañías de informática gustaban especialmente a los fondos internacionales, acaparando el 86% de sus inversiones, según datos de ASCRI.

Una de las grandes ventajas de las compañías de este sector es su capacidad para internacionalizar el proyecto (y por tanto, escalar las ventas) a un mínimo coste. A ello contribuye el auge de la tecnología cloud (en la nube).

Dentro de este segmento, una de las áreas con más potencial es la del SaaS, siglas de software as a service (software como servicio). Se trata de compañías cuyas soluciones de software se alojan en la nube. De ese modo, sus clientes no tienen que instalarlas en sus equipos, sino que acceden a ellas a través de un navegador web y pagan por uso o bien abonan una cuota mensual o trimestral. Es el caso, por ejemplo, de empresas españolas como Pridatect, Iristrace, Timp y Cognicor.

Este esquema resulta muy beneficioso para las compañías, ya que les ahorra el pago de licencias. «Las empresas cada vez contratan más software y aplicaciones en la nube», señala Carlos Blanco, fundador de Encomenda Smart Capital.

Inteligencia artificial

Uno de los segmentos que vienen pisando fuerte en el ámbito tecnológico es el de la inteligencia artificial, que está llamada a revolucionar la economía (y la sociedad) tal y como la conocemos. Las empresas de inteligencia artificial están cambiando el modo de entender el retail, la abogacía y los recursos humanos, por citar sólo algunos sectores, mientras que las start up de robótica están transformando sectores como la industria y la medicina.

Los inversores son conscientes del potencial que encierran estas compañías. Así, la vasca Sherpa captó 7,5 millones de euros el pasado enero y negocia otra ronda de unos 17 millones, mientras que la catalana Inbenta captó seis millones hace menos de un año.

Big data

Los datos son la nueva materia prima del siglo XXI. Pero para aprovechar todo su potencial se hacen necesarias las start up que ayuden a recopilarlos, analizarlos y aplicarlos para optimizar otros sectores. Son las empresas de big data, una de las tendencias en auge en estos momentos. Un nicho de mercado aún por explotar es el de los open data, es decir, los datos abiertos, que son aquellos que generan empresas e instituciones públicas y que son de libre acceso.

Un segmento en auge y que va de la mano del big data, es el Internet de las Cosas (el IoT, por sus siglas en inglés). Esta tecnología facilita que los objetos acumulen información y la transmitan a un centro de soporte en la nube vía Internet, donde el análisis del big data, combinado con la inteligencia artificial, permite extraer conclusiones y aportar soluciones. En este campo se incluyen desde empresas de wereables como Geeksme, a compañías ligadas a la industria de la automoción, como Boonder.

Otro sector de moda es el machine learning. Esta tecnología parte de la idea de que los sistemas de inteligencia artificial pueden aprender de los datos, identificar patrones y tomar decisiones con la mínima intervención humana.

Fintech e insurtech

Las fintech son un fenómeno al alza en nuestro país. Este tipo de compañías utiliza la tecnología para proporcionar un nuevo servicio financiero o mejorar los ya existentes. En España existen cerca de 400 empresas registradas, lo que nos convierte en el país con más fintech por habitante, según la AEFI (Asociación Española de Fintech e Insurtech). Aún así el sector sigue ofreciendo un gran potencial para el emprendedor, según los expertos. Prueba de ello es que se sitúa entre los favoritos de los business angels (está presente en un tercio de las carteras, según datos de AEBAN). «El sector ofrece mil oportunidades distintas, desde todo lo vinculado a las transacciones hasta el análisis de datos», comenta Gerard Olivé, CEO de Antai Venture Builder.

En este sector, el mercado español ofrece una tarta lo suficientemente amplia como para crecer, lo cual supone una importante ventaja si se tiene en cuenta que la internacionalización es complicada.

De cara a las fintech, la banca tradicional ha optado por una relación de simbiosis, fomentando la inversión (a través de incubadoras, aceleradoras y fondos de corporate venturing) y cooperando con ellas en el desarrollo de nuevos servicios. Esto propicia todo tipo de operaciones corporativas tanto por parte del sector bancario, como del de medios de pago. Como botón de muestra, Izettle, una fintech sueca que estuvo participada por Santander en sus inicios. El pasado septiembre Paypal se hizo con ella por 2.200 millones de dólares.

En el ámbito español, cabe citar las macro rondas de financiación que han cerrado algunas fintech en lo que va de año, como Pagantis (65 millones de euros) o Fintonic (19 millones).

Otro fenómeno en auge es el de las insurtech. «Ahí también esperamos un florecimiento de start up muy potente. Por ejemplo, en el ámbito de los seguros por uso, cambios flexibles de póliza y los seguros a colectivos verticalizados», apunta Olivé.

Proptech

Desde que tocara fondo en 2014, el mercado inmobiliario está viviendo una nueva era de esplendor en España. A ello han contribuido las proptech, compañías que ayudan a optimizar este sector gracias a las nuevas tecnologías. En 2017, la inversión del venture capital en este tipo de compañías ascendió a los 3.400 millones de dólares a nivel global, un 28% más que en 2016.

Existen diversas líneas de negocio encuadrables en esta categoría. Entre ellas figuran las inmobiliarias digitales, como Housfy, Housell, Cliventa, Clicpiso y Propertista. También Badi, centrada en la búsqueda de compañeros de piso. La compañía barcelonesa cerró en enero una ronda de financiación superior a los 26 millones, encabezada por el fondo Goodwater.

Por su parte, Spotahome le ha dado una vuelta de tuerca al mercado del alquiler, mientras que Daysk, Nested y Worktel, hacen lo propio con los espacios de oficina.

Un nicho de negocio es el de la tasación inmobiliaria, aprovechando tecnologías como el big data y la inteligencia artificial. Un ámbito que genera sinergias con el negocio bancario y que ha favorecido operaciones como la compra de Madiva Soluciones por parte de BBVA.

Otra línea en la que las start up están innovando es la de la financiación inmobiliaria. Así, plataformas como Housers e Inveslar están aplicando el crowdfunding al negocio del ladrillo.

Consumo y ‘retail’

La fabricación y venta de artículos de consumo es y siempre será un sector estrella para los emprendedores. Acapara la mitad del volumen de inversión de los fondos de venture capital en España, mientras que las compañías de artículos de consumo están presentes en el 21% de las carteras de los business angels nacionales.

No obstante, las tendencias apuntan a que el sector está viviendo una transformación que los emprendedores deberán tener muy en cuenta. Por un lado, el auge del ecommerce es imparable. En España, el comercio electrónico ha pasado de generar un volumen de negocio de 5.700 millones de euros en 2007 a más de 24.000 millones en 2016, según la consultora Knight Frank.

El mundo digital ha hecho que surjan grandes oportunidades en el renovado sector logístico (la denominada eLogistica), y también ha abierto la puerta a nuevos modelos de negocio, como las marcas nativas digitales. Se trata de compañías que diseñan, fabrican y distribuyen sus productos a través de Internet y que sólo después de consolidarse en este canal se plantean el salto al mundo físico.

eHealth

Las start up que innovan en el campo de la salud se sitúan entre las favoritas de los inversores en EEUU. Y aunque en España comienzan a hacerse un hueco en las carteras de los inversores, su verdadero despegue está aún por producirse. «Se trata del segmento vinculado a start up que más sube en Estados Unidos y será el de mayor crecimiento en los próximos 12 a 24 meses», comenta Blanco. Como explica este experto, el sector en Europa todavía no crece tanto, pero hay grandes perspectivas.

La medicina está cambiando hacia lo que se denominan las 4p: Participativa, personalizada, predictiva, y preventiva. Un reto en el que tecnologías como el big data, el IoT y la inteligencia artificial tienen mucho que aportar, pero también los últimos avances en genética.

Capítulo aparte merece un segmento al alza y con un inmenso nicho de mercado por explotar: las femtech. En este apartado se incluyen desde apps de fertilidad y asesoramiento médico, como las españolas WOOM y B-WOM, hasta empresas de productos y servicios sanitarios con una base tecnológica. El sector se encuentra en plena ebullición en EEUU y podría convertirse en uno de los más rentables en el corto plazo. Según cálculos de la consultora Frost & Sullivan, las femtech moverán más de 50.000 millones de dólares en 2025.

Agrotech y foodtech

El ámbito agrario y el sector alimenticio también están viviendo su particular revolución tecnológica. De hecho, tanto las agrotech como las foodtech se sitúan entre las compañías que más potencial presentan de cara a los próximos años, según Javier Megías, CEO y cofundador de Startupxplore.

En el ámbito de la agricultura 4.0, empresas como AgroMapping se están valiendo de tecnología vía satélite para vigilar las cosechas, mientras que firmas como AgroPestAlert recurren al Internet de las Cosas para controlar las plagas.

En cuanto a las foodtech, las tendencias más en boga son los robots repartidores, la comida a domicilio y la alimentación sana (healthy food). Aquí merecen mención aparte las empresas de delivery, cuya facturación superó los 1.000 millones de euros en 2017 en España. El auge de este sector ha impulsado a compañías como Glovo, que ha protagonizado la mayor ronda de financiación en España en lo que va de año: nada menos que 150 millones de euros.

Transporte

El auge del consumo colaborativo ha abierto la puerta a todo tipo de nuevas soluciones de transporte. Se trata de un campo floreciente para el emprendedor, como lo prueba el éxito de Cabify y Movo (que han cerrado rondas de 61 y 20 millones de euros, respectivamente, en lo que va de año). No obstante, es importante recordar que también presenta algunos riesgos, particularmente en materia regulatoria.