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España sigue un peldaño por debajo de la media europea en inmersión digital

Es una evidencia, proclaman expertos en el sector, que la supervivencia de la mayoría de las pequeñas y las medianas empresas dependerá a medio plazo de su capacidad de adaptación al entorno digital. En este sentido, las pymes españolas se encuentran un escalón por detrás de la media europea, sobre todo si se pone el foco sobre aquellas con menos de diez empleados. Pero aunque el escenario pueda parecer desfavorable, existen indicios de brotes verdes que generan optimismo entre los analistas de mercado.

«Ya estamos viendo que la pyme española va por delante en algunos indicadores a la de otros países europeos», señala Emilio Iturmendi, director de pymes de Microsoft, que esta semana participó en un programa de inmersión digital organizado en San Sebastián por ICEX. Concretamente, el especialista malagueño apunta a la creciente inversión de las pequeñas y medianas compañías en el servicio en la nube, el llamado «cloud computing», al que ha recurrido ya más del 60% del tejido empresarial. España se sitúa de esta forma en la segunda posición en el ranking a nivel comunitario.

Si bien Iturmendi insiste en que hay razones para mirar al futuro con optimismo, lo cierto es que las pymes españolas tienen todavía mucho recorrido por delante en su proceso de digitalización. Según una encuesta realizada por la Confederación Española de la Pequeña y Mediana Empresa (Cepyme), aunque ocho de cada diez compañías disponen de página web, solo el 19,7% posee plataformas de «e-commerce». Por otro lado, más de la mitad de los negocios no tienen una presencia activa en las redes sociales ni tampoco utilizan programas para la gestión de los clientes.

Según el director de pymes de Microsoft, para que este tipo de empresas terminen de dar el salto a la inmersión digital es necesario primero «desmitificar» el concepto, dado que bajo su punto de vista la tecnología «todavía genera vértigo» entre los gerentes de los pequeños comercios. «Les preocupa no acertar en sus decisiones y que sus rivales sí lo hagan», explica. En este sentido, Iturmendi pone de relieve la necesidad de ilustrar a los empresarios sobre las ventajas de las nuevas herramientas «para incorporar sus ventajas competitivas a los procesos productivos o en los servicios al cliente». «Cuando uno va por la niebla y no ve bien, camina con cautela -alega-. Por eso es necesario disiparla».

Búsqueda de talento

No es el temor a la equivocación el único factor que determina el rumbo de la digitalización en España. Al respecto, algunos investigadores, entre ellos Miguel Otero Iglesias y Elisa Lledó, del Real Instituto Elcano, apuntan también a la necesidad de proporcionar incentivos fiscales a las pymes. Una opción que tampoco rechaza Iturmendi, que sin embargo recuerda que el Gobierno ha lanzado ya algunos «programas para la digitalización de las empresas», entre ellos la plataforma Red.es, «que claramente intenta remar en esa dirección».

Tan importante como la «asignatura» fiscal es la búsqueda de talento capaz de «construir, soportar y desarrollar» las herramientas necesarias para que los negocios puedan sumarse a ese proceso de digitalización. «Hay una enorme demanda de desarrolladores y programadores», argumenta Iturmendi, que emplaza a la administración a realizar un esfuerzo inversor para hacer de España un país «líder» en esta materia.